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Remodelación ósea

Remodelación ósea: Así cambian nuestros huesos

Nuestros huesos se renuevan constantemente. Y es que, con el paso de los años, nuestro sistema óseo va perdiendo cierta composición que, a su vez, es sustituida por materia nueva, gracias fundamentalmente a la ingesta de calcio y Vitamina D, especialmente durante nuestra infancia y adolescencia. Esto es posible gracias al proceso de remodelación ósea mediante el cual nuestros huesos se regeneran. ¿Quieres saber cómo? Continúa leyendo y te damos todos los detalles.

EL PROCESO DE REMODELACIÓN ÓSEA, ¿QUÉ ES?

Nuestro tejido óseo se encuentra en constante remodelación a través de la cual el hueso viejo se reemplaza por el hueso nuevo. Este proceso lo llevan a cabo los osteoclastos, que son las células encargadas de la destrucción o reabsorción del tejido viejo, y por los osteoblastos, que sintetizan el tejido nuevo. Durante el desarrollo de la remodelación ósea, la destrucción del tejido viejo y la formación del nuevo se encuentran acopladas en unas zonas delimitadas que se denominan unidades multicelulares básicas (BMUs).

FASES DEL PROCESO DE REMODELACIÓN ÓSEA

  1. ACTIVACIÓN

El primer fenómeno que tiene lugar en el proceso de remodelación es la activación de la superficie ósea a través de la retracción de las células limitantes (osteoblastos maduros elongados existentes en la superficie del hueso) y la digestión de la membrana endóstica por la acción de las colagenasas (enzimas). Al quedar expuesta la superficie mineralizada se produce la atracción de osteoclastos circulantes procedentes de los vasos próximos.

 

  1. RESORCIÓN

A continuación, los osteoclastos empiezan a disolver la matriz mineral y a descomponer la matriz osteoide. Este proceso lo finalizan los macrófagos, que permiten la liberación de los factores de crecimiento contenidos en la matriz.

 

  1. FORMACIÓN

Simultáneamente, en las zonas reabsorbidas, en las que el tejido viejo ha sido destruido, se produce un agrupamiento de preosteoblastos, atraídos por los factores de crecimiento que se liberaron de la matriz y que actúan como quimiotácticos, además de estimular su proliferación. Los preosteoblastos sintetizan una sustancia cementante sobre la que se adherirá el tejido nuevo y expresan BMPs (proteínas morfogenéticas óseas), responsables de la diferenciación. A los pocos días, los osteoblastos ya diferenciados van a sintetizar la sustancia osteoide que rellenará las zonas perforadas.

 

  1. MINERALIZACIÓN

A los 30 días del depósito de osteoide se inicia la mineralización, que terminará 100 días después en el hueso cortical y 90 después en el trabecular.

 

FACTORES REGULADORES DEL REOMDELADO ÓSEO

El balance entre la resorción y la formación óseas está influido por una serie de factores interrelacionados entre sí como son los factores genéticos, mecánicos, vasculares, nutricionales, hormonales y locales.

 

FACTORES GENÉTICOS

Estos factores son determinantes y muy importantes en el pico de masa ósea, que se determina genéticamente entre el 60 y el 80% de su totalidad. De esta forma, las personas de raza africana poseen una mayor masa ósea que los de raza caucásica y estos a su vez mayor que la asiática. La densidad de la masa ósea de nuestro cuerpo es hereditaria, se transmite de padres a hijos, por lo que la predisposición a padecer enfermedades como la osteoporosis se incrementa en mujeres cuyas madres la padecen.

 

FACTORES MECÁNICOS

El ejercicio físico es esencial para el correcto desarrollo de nuestros huesos. Se cree que la acción muscular transmite al hueso una tensión que es detectada por la red de osteocitos incluida en el interior del fluido óseo. Estos osteocitos producen, a su vez, mediadores como las prostaglandinas, que estimulan tanto su actividad como la de los osteoblastos y originan una mayor formación ósea. Por el contrario, la falta de actividad muscular, el reposo o la ingravidez tienen un efecto fatal sobre nuestros huesos, acelerando en ellos la reabsorción.

 

FACTORES VASCULONERVIOSOS

La vascularización es fundamental para el normal desarrollo de nuestros huesos, permitiendo el aporte de células sanguíneas, oxígeno, minerales, iones, glucosa, hormonas y factores de crecimiento. La vascularización constituye el primer paso para la osificación, proceso en el que los vasos sanguíneos invaden el cartílago produciéndose posteriormente la reabsorción ósea por los osteoclastos procedentes de los vasos próximos.

 

FACTORES NUTRICIONALES

Es necesario un mínimo de calcio para que se produzca la mineralización que la mayoría de autores cifran en unos 1.200 mg. diarios hasta los 25 años; hasta los 45 no ha de ser inferior a un gramo y para las mujeres, tras la menopausia, ha de ser como mínimo de 1.500 mg. al día. Además, como ya sabrás, hábitos tóxicos como fumar, beber alcohol o una ingesta excesiva de sal constituyen factores de riesgo que favorecen una disminución en la densidad mineral ósea.

 

FACTORES HORMONALES

El óptimo desarrollo de nuestros huesos está condicionado por el correcto funcionamiento del sistema endocrino, fundamentalmente de la hormona somatotropa (GH) y las hormonas calcitrópicas como la parathormona, calcitonina y los metabolitos de la Vitamina D. Las hormonas actúan como mensajeros que trabajan a distancia de su lugar de producción (efecto endocrino), pero también son las encargadas de regular la síntesis y la acción de los factores locales, que intervienen de forma directa en el metabolismo celular.

 

FACTORES LOCALES

La remodelación de nuestros huesos se regula también por una serie de factores locales, entre los que destacan los factores de crecimiento, las citoquinas y las proteínas de matriz ósea, como moduladores de la acción de otros factores locales. Las células del hueso juegan un papel fundamental en el proceso de producción de prostaglandinas y óxido nítrico, así como citoquinas y factores de crecimiento.

 

Podemos concluir que nuestro tejido óseo sufre un constante recambio denominado remodelación ósea, que permite que el hueso se renueve y responda a medio y largo plazo a las necesidades mecánicas y metabólicas de nuestro organismo. Este proceso se lleva a cabo mediante el acoplamiento de los procesos de reabsorción y formación. En la remodelación ósea no existen cambios ni en la estructura ni en el volumen óseo. El desacoplamiento de este proceso, producido por diferentes factores, conlleva la aparición de enfermedades óseas como la osteoporosis, osteoclerosis y enfermedad ósea adinámica.

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Referencias bibliográficas

[1] P.M. Mandalunis, “Remodelación ósea”. Cátedra de Histología y Embriología, Facultad de Odontología, Universidad de Buenos Aires

[2] Fernández-Tresguerres Hernández-Gil, Isabel; Alobera Gracia, Miguel Ángel; del Canto Pingarrón, Mariano; Blanco Jerez, Luis. Bases fisiológicas de la regeneración ósea II. El proceso de remodelado, Physiological bases of bone regeneration II. The remodeling process, Med. oral patol. oral cir. bucal vol.11 no.2  mar./abr. 2006.

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